Genética española Viernes, 5 Diciembre 2008
Posted by Xavi in Medicina.Tags: Historia, Investigación, Medicina, Prensa, Sociedad
comments closed
Una de mis asignaturas preferidas de 1º de medicina fue genética humana, a pesar de que muchos se empeñan en pintarla como abstracta y complicadísima. Esta materia ha tenido un gran auge en los últimos años, últimamente todo son avances y cada día cobra más fuerza tanto en la medicina como en otras ciencias.
Un ejemplo de ello es la noticia tan curiosa que leía ayer en diario La Vanguardia, sobre un estudio genético de las Universidades de Leicester (Inglaterra) y Pompeu Fabra (Cataluña), que destaca la notable herencia genética que nos queda en España de los judíos y musulmanes, a pesar de que fueron expulsados en 1492 por los Reyes Católicos (y sus descendientes, los moriscos, fueron expulsados en 1609 por el rey Felipe III).
Sí, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla se empeñaron hace siglos en eliminar cualquier influencia de estas dos poblaciones de la península ibérica… pero nos dejaron una huella imborrable: sus genes, que perduran generación tras generación.
En la investigación se comparaba la genética de habitantes de España y las Islas Baleares con muestras de norteafricanos y judíos sefarditas. Los resultados fueron sorprendentes (aunque eran de esperar, conociendo de antemano nuestras raíces y la historia de España): el 20% de los hombres presentaba características atribuibles a los judíos y un 10% a los norteafricanos.
Las investigaciones se centraron en el cromosoma Y, únicamente presente en varones y que además genéticamente no se recombina y se transmite de padre a hijo varón, lo que hace que sólo las mutaciones lo puedan modificar, por lo que los científicos pueden determinar incluso su orden de aparición.
Se estudiaron dos tipos de marcadores genéticos, unos de los cuales se utilizó como “reloj”, e incluso se llegó a la conclusión de que los linajes africanos empezaron a incluirse en nuestra genética el S. VIII d.C., lo que coincide con la invasión musulmana (batalla de Guadalete, año 711).
La conclusión que podríamos sacar es que la historia de España está incluida, en cierto modo en lo más profundo de todos y cada uno de nosotros, en nuestros genes: no podemos negar nuestras raíces, ya que somos en buena parte la suma de nuestros antepasados, incluso los más lejanos.
Hay que tener presente que la genética no sólo sirve para estudiar y curar enfermedades, sino también para descubrir nuestros orígenes y rescatar partes más olvidadas de la historia.
Fuente: La Vanguardia
Imagen: Expulsión de los Moriscos en el Grao de Valencia
01 de Diciembre Lunes, 1 Diciembre 2008
Posted by Xavi in Medicina.Tags: Actualidad, Investigación, Medicina, Sociedad
comments closed
Desde hace ya 20 años, internacionalmente se dedica el primer día del último mes del año a la concienciación y lucha contra el SIDA. Hoy veremos este lazo rojo en muchas partes, como símbolo de solidaridad con los seropositivos.
Como todos los años, el Ministro de Sanidad así como numerosas autoridades sanitarias nos recuerdan la importancia de la prevención de conductas sexuales de riesgo, que son la primera causa de infección actualmente.
Actualmente en España hay entre 120.000 y 150.000 seropositivos, pero se estima que una cuarta parte de ellos no saben que son portadores del virus, por ello el Gobierno está haciendo especial hincapié en la detección precoz, que es la mejor forma de retrasar los síntomas, facilitando pruebas de detección del VIH, que son anónimas, confidenciales y gratuitas.
Actualmente el SIDA no tiene cura, tan solo se puede retrasar la aparición de los síntomas. Es una enfermedad que afecta exclusivamente a ciertas células de nuestro sistema inmune (concretamente a los linfocitos T CD4), que son precisamente los encargados de “organizar” la respuesta de los demás glóbulos blancos frente a virus, bacterias, hongos y parásitos. Muy poco a poco el número de estos linfocitos disminuye, por lo que la persona presenta una inmunodeficiencia y comienza a ser susceptible de sufrir enfermedades que una persona sana sería capaz de afrontar normalmente. Cada vez es más severa, y como nuestro cuerpo también tiene mecanismos de control del crecimiento celular dependientes de estos linfocitos, aumenta mucho el riesgo de sufrir cáncer. En conclusión, un enfermo de SIDA no muere por el VIH en sí, sino por cáncer o infecciones oportunistas derivadas de la debilidad inmunológica que el virus le produce.
Hace muy pocos días leí una noticia esperanzadora en el diario ABC: España probará su primera vacuna contra el SIDA en 30 voluntarios. Lo que están desarrollando investigadores del CSIC dirigidos por Mariano Esteban no es una vacuna totalmente preventiva, sino una que proteja frente al desarrollo de la enfermedad una vez adquirida, para que el virus quede en el cuerpo en estado latente y crónico sin necesidad de medicación.
Actualmente buscan generar linfocitos que combatan el VIH, y no seguir la estrategia mantenida hasta ahora, que era estimular la creación de anticuerpos (ya que al parecer, hasta hoy ninguna de las vacunas ensayadas han logrado inducir la creación de anticuerpos del VIH). La primera fase de la investigación durará 10 años, y después se comprobará si los resultados son eficaces en la lucha contra el virus.
Parece que estamos cada vez más cerca.
Fuente: ABC.es
Nuestros sentidos Viernes, 14 Noviembre 2008
Posted by Xavi in Medicina.Tags: Filosofía, Informática, Investigación, Medicina
comments closed
Tras unas semanas de parón vuelvo a tener un rato para asomarme a esta ventana y ver lo poco que ha cambiado en este tiempo (algo muy comprensible por el poquísimo tiempo que lleva abierta). Bien entrados ya en el mes de Noviembre, atrás queda el Congreso Nacional de Estudiantes de Medicina con el que terminé Octubre, el primer parcial de este 2º año de carrera y lo cierto es que muchas experiencias en lo personal.
Vuelvo con un post que tiene su parte médica y su parte informática, ya que trata de nuestros sentidos, un tema de fisiología pura y su capacidad de transmisión de datos, es decir, en términos informáticos, su ancho de banda. Precisamente en el Congreso al que asistí hace unas semanas, el Dr. Carlos Belmonte fue el encargado de la Ponencia de inauguración, titulada: “El cerebro, un enigma científico y un reto social”, en la que pudimos oir descubrimientos muy interesantes relacionados con el que sigue siendo, en muchos aspectos para la ciencia el órgano más misterioso de nuestro cuerpo.
El caso es que según muchos estudios, si pudiéramos imitar con un ordenador la percepción consciente de información del medio que nos rodea, no precisaríamos un Pentium V ni tampoco algo con la tecnología de la NASA, ya que sobraría con algo tan bajo como 1 Bit/s para el olfato y el gusto, 5 Bits/s para el tacto y hasta 30 o 40 Bits/s (como máximo) para sentidos como el oído y la visión.
Sin embargo, nuestra anatomía nos permite mucho más: la percepción real permite a los ojos transmitir datos (y de hecho lo hacen) al cerebro a una velocidad equivalente a 10 Mbps (parecida a la de un ADSL bastante bueno) gracias a los dos nervios ópticos, el tacto puede llegar a generar información por valor de 1 Mbps y los tres sentidos restantes algo menos (ver tabla).
Por tanto existe una capacidad de transmisión de datos real bastante grande y otra fracción, mucho más pequeña, de la que somos conscientes. Este gran desfase lo explican recientes estudios, que parecen indicar que nuestra mente inconsciente procesa aproximadamente datos por un valor de 12 Mbps, pero nuestra consciencia, es decir, lo que controlamos en cada momento, está limitada a solo 50 Bits/s.
Y es que la mayor parte de las funciones relacionadas con los cinco sentidos funcionan automáticamente, y la fracción realmente relevante sobre la que tomamos decisiones conscientemente es mucho menor. Por poner un ejemplo (sin entrar en muchos detalles): dentro del sentido del tacto está nuestra capacidad para sentir la temperatura. La sensación de frío o de calor son procesadas por la consciencia, pero las respuestas que el cuerpo da ante ellas (tiritar, vasoconstricción local…) se generan de forma totalmente involuntaria, y estarían englobadas en ese 1 Mbps de transmisión total que tienen en suma los nervios con terminaciones cutáneas.
Todas estas reflexiones sobre los sentidos nos llevan a pensar en las ilusiones ópticas, e incluso despietan los temas filosóficos que todos hemos estudiado alguna vez, por ejemplo con Platón y Descartes, con preguntas del tipo “¿los sentidos nos engañan?”, “¿vemos el mundo realmente tal y como es…?”, dado que da la impresión de que perdemos por el camino gran cantidad de información.
Los estudios médicos del S. XXI parecen dan la razón a los seguidores de que los sentidos son una mera reconstrucción (bastante buena, por cierto) del mundo exterior, al que nos hemos adaptado. El cerebro más primitivo apareció como un órgano para controlar simplemente el movimiento de los animales, y poco a poco ha ido evolucionando hasta alcanzar todas las funciones superiores que somos capaces de realizar.
Sin embargo todo parece indicar que no hay nada simultáneo y en tiempo real y que vivimos una “realidad retardada” que sin embargo, no percibimos como tal.
Quién sabe. Quizás con tantos avances en neurología e informática, comprender los temas relacionados con el cerebro, la inteligencia y la consciencia, en el fondo, no sean algo tan inalcanzable y complejo como siempre nos ha parecido.
Fuente: Informaworld.com










